RAICES DEL SUEÑO.

Mi sueño es un pez inquieto
remontando el río.
Tu beso es tibio
como huevo de paloma.
Se mueve tu cuerpo
con la lentitud de una hora
sonámbula
en el reloj.
Como las ramas de la acacia
agitadas por el resplandor de la luna;
de las lechuzas que pasan, ciegas,
de vuelta a casa,
o como el ladrido anónimo de los perros
bajo el peso de la noche.
Basta un roce de tus manos de hembra,
y me duermo profundamente
en un segundo pozo.
Mi sueño tiene redobles de caballos
sobre la hierba apacible.
Autor: Julián Rojas.
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
ESTA RESACA DE LAS COSAS.

Esta resaca de las cosas
encalladas en el silencio de sólidas espumas
como un poema que no alcanza a alzar su vuelo del cenicero
En vano las horas buscan
una playa donde desembarcar
En vano porque el tiempo sin entusiasmo pasa de largo
Ha caído la noche con sus raíces como redes ya deshechas
en el cuarto que es mi ataúd
Y justo entre mis codos pensantes
Cuando estoy a punto de saltar al abordaje del dibujo
que te tiene presa en la pared del lado del mar
se deshace la resaca y las cosas hieren mis labios mis sienes mi paladar
Tu sonrisa tus ojos tus cabellos vuelven a la realidad
echándose a volar sobre las nubes ligeras
Y mientras tú andas lejos suelta y libre
todavía
a mí me falta herirme en algo de verdad
para llegar a sentirme
Autor : Julián Rojas.
Derechos de Autor bajo responsabilidad del mismo.
TODAS LAS SEDUCCIONES.

Juliemos mientras podamos
No hay un solo rostro donde esconderse
Tarde o temprano ella la huesuda
llegará con sus dorados botones
alumbrándonos en el rincón cobarde
con nuestros propios ojos vueltos hacia dentro
Julia Julieta Julián
La cadena infinita
hará con nosotros lo que ya hizo con nuestros padres
Que todos pasan por el aro de su goce
Los perros lamen nuestra sombra
Juliemos mientras podamos
Hay una nube en el horizonte
llena de polvo
en que se deshace la luna
y el candado se desbanda en las manos vigilantes
volando por el aire
como un muerciélago
Es el derrumbe de la conciencia
Hasta en la última galería de la mente
todo se ilumina para nada
La muerte es nuestra amante eterna
Todas las seducciones del mundo son una porquería
al lado de ella Ella la perfecta prostituta
Mil veces más ramera
que la más ávida pelandusca de los puertos
Se traga nuestro goce
en un solo gemido que dura infinitas noches
Polvo polvorín polvorazo
de los caminos subcelestes
Cuando se nos llegan a caer de pudor las alas
La perra sarnosa nos lame los huesos en pleno sueño
exigiéndonos mucho más de lo que somos
de lo que damos
Nos vemos ridículos
vacíos de aire los riñones
con las herramientas del sudor en nuestras manos
como cuando un mono imita al hombre
vestido de frac y fumando un puro
El escenario se traga el alma que bosteza
Ella no tiene ni una pizca de pintura en los ojos en los labios
pero
¿por qué no podemos quitarle la vista?
Autor: Julián Rojas.
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
YO SOÑABA LAS VIÑAS CRESPAS...

Así te recuerdo, más o menos, amiga..
con tu aire triste detrás de los Andes.
Hielo y más hielo. La mirada desolada, lejana,
y, en medio, como casi perdida,
tu iluminada voz latiendo dentro de un sobre blanco
como un pájaro pequeño.
Yo soñaba las viñas crespas de aquellos cerros.
Los caminos infinitos perdiéndose en lontananza.
Los atardeceres heridos por mil batallas.
Pesan las mariposas en la insistencia de sus alas.
Los sueños tienen su propio peso específico y aparte.
Es demasiado grande, demasiado
enorme el barco que llevo temblando
entre mis manos terrenales en busca de un puerto.
Recorrí Chile entero, sin hallarlo.
¿Sabías tú que lejanos, pretéritos antepasados míos,
con una espada y un arado, domeñaron esas tierras
donde has soñado tanto?
Se llamaban a sí mismos, maragatos. Llegaron
con los primeros conquistadores desde el norte de España.
Cuando escribo todo esto me sacude el frío brutal de la historia.
Siento las lanzas del malón, el griterío atroz de la sangre,
los ríos que enrojecieron urgidos por los sables.
Después, todo fue medido y pavimentado.
Hubo sinrazones humanas y locos desvaríos.
Y fue en lagares como esos, donde crecimos...,
ávidos de ensayarnos, y cada uno por su lado.
Como en una obra magna, pero entre precarios bastidores.
Llegaron los encantadores de serpientes.
Los vendedores de oportunidades.
Los que transportaban el rayo y la energía en los bolsillos.
Por todos ellos, tu carne y tu sombra pudieron crecer sin dudas.
Vino la pila bautismal, la salud, el poderío,
al igual que la enfermedad y la sepultura junto a los parronales.
Se uncieron en cruz los senderos desconocidos.
Y las calles del pueblo, antes anónimas rúas,
de ahí en adelante llevaron nombre de héroes.
Sólo que las mariposas dentro de tus sobres
no resolvieron nunca sus temblores azules...
y las naves en mi bahía siguieron sueltas,
sin conocer su destino, su rumbo.
Hubo un aquí y un allá. Un ahora y un entonces,
como una sombra alejada, independiente de su cuerpo.
Y nos palpamos un día en la inmensidad del camino,
sin reconocernos.
Desde ese día vamos sin memoria y perdidos,
como marchan hacia el sol del invierno,
presintiéndolo con sus ojos oscuros,
todos los ciegos del mundo.
Autor: Julián Rojas.
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
LA NATURALEZA ES FUERTE, SABIA, SENCILLA.

La naturaleza es fuerte sabia sencilla
como el cristal de una palabra
como la palabra mamá por ejemplo
que ha durado tanto como el sol
Que ha pasado como una ola por encima
de la sangre la distancia y el olvido
Muerta la madre de uno
así todavía sigue porfiada tenaz trenzada al alcance
como el filo de una hoja dorada bajo el rocío
con sus brazos abiertos en flor
La madre está haciendo océano cielo limpieza cocina
y dándose maña de adornar con clarines la soledad
Un ramito de soles como de ojos amarillos al interior
ilumina su silencio iluminado
aunque su seno sea una tumba
profunda de diecisiete años
¡tan hermosa y tan niña está
que si no fuera mi madre...me enamoraría de ella!
O mejor la llevaría de la mano
a conocer de nuevo a mi padre
urgiéndolos a que se amen para que pueda nacer yo..y mis hermanos
Iría como un tigre vigilando todos los esconces del camino
para que no le pasara nada
Y sólo cerraría los ojos llenos de pudor en el momento del parto
Mamá: te fuiste un día lluvioso de septiembre
y no alcancé a decirte estas cosas que sé que ahora me estás escuchando
desde el límite inmediato de una flor
Oh qué poderío el de la naturaleza
con todas sus baterías germinales
Hace madres haciendo
multitudes de pensamientos
imperios de fe y razón
Prolongándose ella misma en su vestido de novia
hasta el infinito frágil lábil
o de hoja en hoja
por lo transitivo del eterno presente
pero
siempre de septiembre en septiembre
Autor: Julián Rojas
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
ANECDOTA DE UN HOMBRE COMUN.
Desde las pitas colgantes
encima de mi cabeza
mis ropas recién lavadas se asoman húmedas
calzoncillos sábanas pañuelos camisas
como el aura extendida de mi cuerpo
Estamos los dos sin piel
estamos tumbados de afectos en la resaca
esperando que se seque el día
pero la jornada se pinta de gris
He almorzado una papa grande cocida
con choricillos
un café pensativo
y luego un cigarro que se eleva
como plegaria levitando en mis dedos
Todo es vertical
Se han perdido las líneas rectas
la perspectiva de qué haré más tarde
y estoy por el momento barco somnoliento varado
un cuarto para las dos de la tarde
Sale un pedacito de sol
que atraviesa como una lanza la ventana
abrigándome la mano con que escribo
y el verso prosa se vuelve más rápido
Este es un monumento sencillo al ser común
Tenedlo en cuenta
Atravesado
equilibrándome en el umbral de la luz
una cana asomándose en mi ceja
en el instante mismo
de ser tragado por el anonimato
Autor: Julián Rojas
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo
DE ESTRELLAS Y FANTASMAS.

Como reaparecen las hojas muy de mañana
como fantasmas entre los árboles
despierta temprano en mi conciencia tu recuerdo
Son igual de bellas tus formas ahora fugadas
tiernas a veces Otras tan profundas
pero mal gobernadas bajo el influjo de la Luna
Y no es que te broten manchas que ensombrezcan tu rostro
sino el trato que me das áspero de dueña de fundo
Más atrás como a cien kilómetros de este escenario
se suicidan las olas de plata
cuando ya no se decidieron a cantar
y aquí junto al campo renuncian también los panales de abejas
Nada ni nadie quiere abrirse porque tú te niegas
La gente para salir tendrá que pasar por debajo de las puertas
o a través del agujero de las cerraduras
Se descorcelan los caballos como si la luz huyera de sus ojos
Se desordenan los cabellos a pesar de los cepillos
Las limosnas vuelven violentamente
desde la boca de los pobres al bolsillo de los ricos
Y no digo que sólo la Luna tenga culpa de esta desgracia
Que tus manchas que no son... Que tu recuerdo mustio muy de mañana...
Que tu amor que ya no pare criaturas lindas...
En verdad no lo sé exactamente
Como tampoco saben las campanadas cuando doblan
dónde acaban el dolor el cementerio
y comienzan los asuntos propiamente de la Vida
Son los fantasmas los tuyos y los míos y los nuestros juntos
los que desordenan todo este dulce caos
hasta el loco ladrido de los zorros y los perros
Son los escopetazos que se te escapan del alma
y tienen todo agujereado el cielo y las paredes de mi cuarto
No puedo dormir con los cadáveres de las estrellas
además de tus fantasmas
dando vueltas arriba de mi cabeza
Autor: Julián Rojas ( Héctor Cordero Vitaglic )
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo
HAN PASADO TANTAS COSAS.

En memoria de mi querido primo-hermano
Raúl Vitalic Olivares ( Q.E.P.D. )
Han pasado tantas cosas:
la muerte de Raúl,
los agujeros que ahora tiene el aire,
un violín quejándose, abandonado en la oscuridad
y un ratón que duda de su existencia
aun al contemplarse en el espejo.
La tristeza solemne del pan, hecho de infinitas migas,
...y mis manos mustias de una sola pieza.
Pero han pasado como los carros del ferrocarríl
( cuando todavía existían los trenes ),
como hileras de hormigas han pasado,
negras, candentes, occipitales,
como las lágrimas del hierro colado
condenadas a la eternidad de las formas.
Y estas líneas de mis palmas
que escribo como mis memorias.
Han pasado abejas ya sin miel.
Han pasado a la historia mucho de mis hermanos.
Países enteros pasaron de moda
y mañana no figurarán en los mapas.
Y cada día me levanto y aprendo a caminar, a respirar;
aprendo a leer y a comer, como un canario nuevo. Y bato mis alas.
Y busco en la agenda mi nombre, mi número de carnet.
Mis huellas dactilares.
Mis viajes, mis dos rodillas, mis dudas llenas de botellas.
Mis verdes rojos y mis rojos más amarillos que nunca.
Miles de soles que han azotado mis espaldas.
Y Raúl ha muerto de nuevo en cuanto lo supe
y volvió a morir cuando otros recién se enteraron;
y así seguirá muriendo hasta la eternidad
por cada lágrima,
hasta que los ojos se nos sequen de la tremenda novedad.
Nos vamos. Y aunque sea conocido el chiste,
el último apagará la luz. Cerrará las cortinas.
El escenario volverá a ser puro como el Paraíso.
Ya no tendrá ningún olor humano.
Autor: Julián Rojas ( Héctor Cordero V. )
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
AMARILLO.

Amarillo....
Amarillo del sol.
Amarillo del borde de una taza percudida.
Amarillo del tiempo que bosteza en el campo
y destiñe los lirios salvajes.
De un anillo perdido que has buscado tanto tiempo,
con llanto en tu alma,
y que fue robado por otras manos.
Amarillo de aquel vacío que penará en tus alforjas para siempre.
Amarillo del calendario, del reloj de bolsillo,
del astrolabio;
de la dentadura del caballo.
De aquel aniversario...que no sé
por qué razón ya no celebramos.
Amarillo que se detiene en el corazón, ciertas tardes frías, como hoy,
¡ay! enmascaradas de grises.
Porque ya todo parece hecho de huesos quebradizos,
arrepentidos,
arqueados,
como si fueran a disparar las flechas del disgusto,
del tedio, del desamor.
Amarillo de una bandera que
nadie sabe a qué país pertenece.
Son sensaciones, más que colores, que me rondan,
ondulantes.
Como si alguien hubiera creado otro universo.
Otros planos de la realidad, donde estamos atados y condenados.
Y los párpados obedecen a esos signos.
Y los ojos ya no se deleitan con la naturaleza.
El rojo del entusiasmo anda perdido
y las novedades se acobardan bajo las uñas.
Todos se refugian en sus nombres.
Todo tiene un precio tan exacto,
que llega a dar asco.
Juntamos entusiasmo hasta para poder abrazarnos.
Para romper la cáscara dura de los silencios.
Un día, las sombras huirán de nuestros cuerpos
dando gritos de pavor.
La luna se caerá desde lo alto.
Y el sol dejará de ser redondo.
Autor: Julián Rojas.
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.
EL VIENTO AZUL AZOTA MI CARA.

A siete años-luz de distancia,
rota la escafandra,
el viento azul azota mi cara.
Hay fuego por todas partes.
Son unos gases densos, sulfurosos.
Y a pesar de los tres soles inmensos sobre el cielo,
hace un frío de los mil demonios.
Todo esto ya lo vivió Dante, según recuerdo,
pero sólo en el papel arrugado de su ilusión.
Para mí, en cambio, es la brutal realidad.
Y no puedo volver.
No hay nave ni velas que desplegar,
ni siquiera unos remos.
Sólo el inmenso bostezo azul del cielo.
Y este silencio,,,este silencio que ahoga.
Y, luego,
tenerme a mí mismo, como única compañía,
lo que es poco.
Oh cuán inservibles son mis manos!
Y qué inútiles mi frente, mis piernas,
mis nervios, mis sienes.
Veintisiete.
Es un hermoso día para morir,,,
¡aunque tan lejos de casa!
Para devolver los tres
tesoros que me fueron confiados
( y en los que fracasé ):
el alma, el amor y la carne.
Autor: Julián Rojas.
Derechos Reservados de Autor bajo responsabilidad del mismo.