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Nevares

LA COSA EMPIEZA MAL DESDE LA BIENVENIDA

LA COSA EMPIEZA MAL DESDE LA BIENVENIDA

La cosa empieza mal desde la bienvenida,

desde que te arman el casco;

cómo mamá te protege debajo de gruesas chombas y pezuñas,

acorazado por el machismo. Un Manco Cápac

en aguas infestadas de tranquilos turistas.

 

Seamos sinceros: toda ecuación de vida es íntima, personal,

aunque lo desmientan los resultados,

aunque digan otra cosa los números pitagóricos.

Uno compite consigo mismo, no con los demás.

Por eso, la muerte sólo tiene que empujar del otro lado

de la puerta, y ya está.

Como las polillas, nos quemamos en la luz de nuestra propia conciencia.

Algunos exagerados - nunca faltan - hablan de un fanal.

 

¿Notan que estos versos marchan con el freno de mano puesto?

Vamos cayendo por el aire ¡qué quieren!

Nos estrellaremos nada menos que contra la Nada.

Vamos con el peso de las enciclopedias

y de los marcos gruesos de nuestros lentes.

El nombre que nos pusieron no hace sino aumentar la gradiente.

 

Y si la fecha llega a coincidir con el aniversario de algún dolor, del hambre...¡ni qué hablar!

Será mejor que se trate de un día cualquiera,

anónimo, de overol, de trabajo.

Un día que tenga, por ejemplo, la palidez de un sábado.

Que nieve o que llueva, no importa tanto.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad del mismo.

DOCE CAMPANADAS

DOCE CAMPANADAS

Suenan doce campanadas junto al río.

El tiempo, matemática pura,

huye de la vejez oprobiosa del reloj.

La vida se echa a volar en un reguero de plumas,

con todas sus ternuras, con todas sus torturas,

y desde el corazón de una viuda,

cual si fuese un torreón sombrío.

 

En el lago, saltan,

estremecidos,

unos peces de plata.

Los cipreses cantan letanías

que el rumor del viento vuelve más amargas.

 

Tras los ventanales amarillos,

la mayoría duerme,

algunos gozan,

...otros expiran.

Y yo, el vidente de todos,

el guardián de sus sentimientos

apenas alcanzo a garrapatear estos versos impares

que hablan de amor y de abandono,

de muerte y de maravillas.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad del mismo.

LA VENUS DE MILO

LA VENUS DE MILO

¿Tantos abrazos descomedidos te dieron

ese Año Nuevo en tu isla calcárea,

que te rompieron los brazos?

Quienes hayan sido fueron muy crueles,

pero sabían mucho de arte.

 

Esbelta,

preciosa,

perfecta...

Tú, que ni siquiera te atrevías

a comerte las uñas...¡Mira en lo que acabaste!

 

¿De qué otras cojeras manqueas

y a una cuarta tan sólo de la fatalidad?

 

Ahora,

encerrada, castigada en las sombras del Louvre,

cómo vas a sujetar tu vestido que cae

venciendo la poderosa fuerza de gravedad de tus senos?

 

Te sacaría a bailar,

pero al tocar tu cintura siento heladas de estupor mis manos

( o como se diga en francés ).

Te sacaría a bailar

si no estuvieran fieles los guardias

de azul vigilándote con su mirada de cincel.

 

Nunca una mujer nos dejó tanto en el alma,

de la espuma del mar,

de la proa de un barco.

Allí, donde debes estar,

...y no encadenada al silencio de tu salón.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad de él mismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ALADINO

ALADINO

Puedes cortar manzanas con la mirada.

Me iría a París a llorar.

Estoy vendiendo una a una mis cadenas, para entonces.

Transformando mis penas en oro.

 

El compás de la tierra se ha quedado roto

y muere de frío el zorzal en el sombrero de copa.

Agria tu mirada hasta el revés de la lámpara

y Aladino huye como un cometa,

como un recién operado

al que no le han dejado nada adentro.

 

Tu ausencia es más honda que un somnífero.

Tu ausencia tiene como cien leguas de fondo,

con el peso de todas las auroras.

Tu ausencia tiene el aroma de una cama de hospital

donde las rosas se emborrachan de muerte,

y hay alfombras que se apoderan de nosotros desde los pies.

 

Hay ese miedo que nos hiela la sangre.

Hay inmensos farellones entre tú y yo, latigazo de la luz afuera,

desiertos desconocidos de otros planetas llenos de silencio.

Lo que no dices tiene su sangre todavía más espesa

que el rumor ciego de tu próximo movimiento.

Que tus ojos que me miran desde el Polo.

 

Estoy vendiendo una a una mis condenas,

y dejando para el final de la subasta

tu prometido corazón de grafito

y los alaridos que di bajo la nieve.

La forma de copihue de nuestro embeleso.

Las telas del aire que me dieron cobijo.

 

Estoy vendiéndolo todo

y otra vez la lámpara se queda sin palabras,

en la oscuridad total de la gramática.

Blanca desde la primera hasta la última página.

Más negra que una copa de vino en las manos de un ciego.

Más oscura que la noche al final del camino.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad del mismo.

 

 

AL ENCUENTRO DE CESAR VALLEJO

AL ENCUENTRO DE CESAR VALLEJO

Cierta misteriosa cuchara que se nos apareció sobre una tumba en el cementerio de Montrouge, en París, nos pareció ser un signo inequívoco del reencuentro con César Vallejo, el gran poeta peruano. Creíamos que sus restos reposaban en dicho camposanto. Error: fueron ellos ( en abril de 1970 ) trasladados al de Montparnasse. Allí descansan junto a los de Alekhine ( ajedrecista ), Beckett y Ionesco ( dramaturgos ), Hachette, Flammarion y Larouse ( editores ), Citroän ( industrial ), la actriz Jean Seberg, el músico Camile Saint-Saens y los escritores Baudelaire, Simone de Beauvoir, Julio Cortázar, Marguerite Duras, Maurice Leblanc, Guy de Maupassant, Jean Paul Sartre y Tristan Tzara, entre otros célebres.

París bien vale dos cementerios. Estábamos allí sin preocuparnos de la hora de almorzar, en plena ingesta espiritual. "Yo les llamo a los muertos mis amigos / y les llamo a los vivos mis verdugos ".

Sobre la tumba de Cortázar, un "cronopio", formado por discos sobrepuestos ( ¡qué imaginación! ). Cigarrilos, fotos, poemas,tickets del Metro,,,sobre la del gran Baudelaire; hojas secas en la tumba compartida de Sartre y la Beauvoir ( " nos dormiremos juntos, como dos hermanitos" ). Todo muy bien. Todos en su casa. ¿Y Vallejo? ¿Qué hace "El Cholo" en tierra ajena a sus raíces, a su mestizaje, a su americanismo? Perú debe repatriar sus sufridos huesos y rendirle el público homenaje que se merece más allá de toda duda. Argentina tiene la misma tarea con Julio Cortázar.

 

Autor: Julián Rojas.

Artículo publicado en el diario El Mercurio de Antofagasta ( 22/10/1997 )

con el nombre de Héctor Cordero Vitaglic.

Derechos Reservados de Autor.

EL MUCHACHO DEL GRAFFITTI

EL MUCHACHO DEL GRAFFITTI

Escribía sobre el muro: "¡MUERAN LOS VIEJOS!". Con la V de vil, intentando matarnos a todos. A Heráclito, a Parménides, en su miserable mensaje.

Tercié, explicándole que el buen Sol también era viejo.

"Entonces, me cago en el Sol", respondió.

Razoné, hablándole del Amor, la Patria, Dios. Por último, de su madre ( a quien ni siquiera conocía ). "Todo está hecho por viejos, es cierto...,pero no sólo para los viejos".

Se burló de mí, de mis canas, de mis arrugas.

Continuó ensuciando el muro, la ciudad, el cielo...Ignorando que la Libertad es mucho más que una estatua en Nueva York.

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad del mismo.

EL BARCO LASTRERO

EL BARCO LASTRERO

Atomo del cristal, tan perfecto y falso a la vez,

que enceguece de su verdad incombustible

a los que sólo ven

los tallos inocentes de las ventanas.

 

Tu olvido, agusanado

por las tercas bisagras

que abren los dos pétalos de tu blusa

a un ritmo y sonido que olvidé.

 

Yo, en vez de dormir tu ausencia,

pongo en pie mis gónadas marítimas,

y me place el escuchar el canto matutino

que hiela mis huesos, como un pájaro de metal, en la bruma.

 

Y digo "Salud!" con la misma fría cerveza

arrancada al sol en un día de su eclipse.

Ah cálida, caliente llave de los abismos

que huronea en la oscuridad con un tenedor fijo!

 

Las rayas de mi camisa se mueren de sed.

Ya perdí la clave de tus pontones

y la calma de la tarde se vuelve invadeable.

 

Recuerdo la edad en que bajaba de las colmenas,

urgido por la voz dominante de mis años

que me declaraban un niño ya mayor.

Cuánta saliva no derramé en tu homenaje,

y noches absolutamente desleídas bajo los ácidos!

 

Y ahora, todo vuelve con tu silencio,

aunque ya no sueñe con azules.

El siglo diecinueve,

la gran bolsa de cabritas en el cine mudo.

Vuelven el pesar y el olvido,

las cuatro calles aburridas del pueblo,

el lento barco lastrero de mi tiempo.

Oh crueldad del crecimiento en vano!

Oh abejas contaminadas de sueño!

Oh paquidermo orgulloso y arrugado lentamente,

caminando con un bastón, herido sobre la nieve!

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor

bajo la responsabilidad del mismo.

EL CIRCO

EL CIRCO

Templanza escatológica de los siglos.

De acuerdo: los hombres mueren;

el circo, con su carpa enorme, cambia

estratégicamente de manos.

...Atracción fatal de la carcajada.

 

Autor: Julián Rojas.

Publicado bajo el nombre de Héctor Cordero Vitaglic

en el libro Fábula Necesaria ( 1995 )

Derechos Reservados de Autor.

EL CARTERO

EL CARTERO

El cartero trae las manos heridas

por las intimidades que lleva.

¡Pájaros con agujeros!

Baja, cuando trepa los peldaños,

sudando en los ascensores como en un confesionario.

 

Jamás mostradle el balcón de vuestras casas

si os trae un misterioso sobre amarillo.

Porque, cuanto más alegre, a ratos, llora.

...Lo presiente una bandada inmediata de gorriones.

 

El cartero busca entre sus uñas

la mancha predecesora de otras manchas,

que se uniforman al servicio del hombre

que asoma bajo él.

Acomoda la carga en el arpa dormida del brazo.

Armoniza en la mirada las distancias.

Bien atados los nudos de las rodillas,

y, discreta, siempre, la oreja oficial.

 

Autor: Julián Rojas.

Publicado bajo el nombre de Héctor Cordero Vitaglic,

en el libro Fábula Necesaria ( 1995 )

Derechos Reservados de Autor.

COMO UN VIEJO DISCO DE VINILO

COMO UN VIEJO DISCO DE VINILO

Algún día como hoy, me llamarás para el desayuno de las rosas,

cuando beben, temblando bajo el sol, sus primeras gotas desnudas.

A espaldas del gato que escaló la oscuridad

llena de espinas salvajes de la noche.

 

Me llamarás, y yo estaré con mis zapatillas con clavos,

como un atleta listo para saltar a la pista

donde el corazón arde como un viejo disco de vinilo.

 

Hemos trabajado a furor estas llamas, alimentándolas

con semanas perfectamente inútiles, donde no se hace nada;

sólo estudiar los compases y afinar las gargantas

en que se adelgazan el canto y el baile.

 

Todo el mundo trabaja. Yo soy el vagabundo de la emoción

por quien te habla el Caruso, el Elvis de otra primavera.

El silbido del pájaro que se quedó enredado

en las profundidades de la floresta.

El que lía su cigarro, camino al pueblo,

ineludiblemente, fatalmente, a espaldas del progreso.

El que anuncia los nuevos tiempos de las manos vacías.

El que se gastó los ahorros, las economías, mirando escapar las ocasiones.

 

Cuando todos se apertrechaban en las liquidaciones

o hacían fortuna en los vaivenes de la Bolsa,

yo lié mi morral con lo justo, con lo que me pareció cabal,

y vine a verte, hasta fundirnos en el ardor del estar juntos.

Me salí de todos los casilleros. Mi voz corría libre por los surcos que otros siembran.

 

Un gato es mi conciencia.

Qué hace, Dios mío, este soñador en el país de las ciencias!

Qué hace este amador a la antigua

en el territorio del agro, donde hasta el más mísero tiene un oficio!

Yo soy sólo el resumidero de los labios heridos

donde resbalan nuestros besos, camino al Abismo.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor.

BRUJAS

BRUJAS

Las brujas nacieron en los albores de la humanidad y aun perduran en nuestra época, entre tanta tecnología y relativo saber. Estigmatizadas durante la Edad Media, pronto levantaron vuelo en medio de una polvareda de escobas, conjuros, pócimas y mininos negros, escapando así del escarnio público y del tormento de la hoguera. Se salvaron de sus verdugos, pero no de la chusma que las caricaturizó con ridícula vestimenta, largo sombrero cónico, nariz ganchuda y la infaltable verruga.

Estudiosos de las tradiciones y leyendas hebreas nos aseguran que ellas - junto a otros personajes de los extramuros sociales - proceden de Lilith ( primera mujer de Adán ) , tras su salida voluntaria del jardín de Edén. ¿Huyó ella por simples desaveniencias conyugales? No lo creo. Pienso, más bien, que mejor dotada que Eva, su sucesora, adivinó el verdadero motivo de los escarceos lúbricos de la serpiente bíblica, rebelándose al destino. A lo mejor llegó a sus finos oídos cierto conocimiento superior, vedado a la raza humana, en forma "accidental". Esa es mi teoría. Y de ahí arrancan muchas cosas.

Los hombres, más tarde, entre el ocio infecundo y la bestialidad de las guerras, fueron olvidando ese saber oculto; no así las mujeres, detallistas y observadoras, que tuvieron los lentos atardeceres de los siglos para recordarlo y razonar. Todavía conservan fuegos misteriosos en sus ojos.

 

Autor: Julián Rojas.

Publicado en el diario El Mercurio de Antofagasta, bajo el nombre de

Héctor Cordero Vitaglic. 26/05/1997.

Derechos de Autor Reservados.

PELICULA DE GUERRA, APTA PARA TODO ESPECTADOR

PELICULA DE GUERRA, APTA PARA TODO ESPECTADOR

En el sueño de los niños,

los soldados de plomo disparan

a todo lo que se mueve o se asoma.

Y en el aletear de las mariposas

hay un ruido de vidrieras quebradas

y de inocencias rotas.

 

Dentro, la muerte parece más irreal

desde la cuna aquella,

donde llora una muñeca

huérfana.

 

Afuera, los aviones aliados

lanzan alimentos

sobre los campos desnudos

y erizados de francotiradores.

 

...Es la noche blanca del miedo,

de la que todos huyen con PANico.

 

El soldado herido improvisa una prótesis

con las mismas esquirlas de la bomba...

y el Director, entusiasmado,

exige más viento, más lluvia, más nieve,

...más odio.

BOSNIA-HERZEGOVINA.

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor.

Poema inserto en el libro "Fábula Necesaria" bajo el nombre de Héctor Cordero Vitaglic.

CUARTO DE LUNA

CUARTO DE LUNA

Viéramos a la luna, al frente de las tinieblas,

cansada de habitar la otra orilla.

Sus blancas corzas ya oxidadas.

Todas las lienzas que arrojamos en ella,

que no devolvió ningún pez palpitando.

 

Viéramos a la reina de las brujas, de las sotas,

volar en el cielo, en su escoba mágica,

chorreando gatos negros y tizones rojos.

 

Desde nuestro cuarto,

que nunca estuvo lleno ni satisfecho.

Que parecía otra ceremonia,

una más del encuentro misterioso.

Aletazo de la Nada en el Vacío.

Líneas borroneadas de los rostros que se iban completando en ojos.

Y, de pronto, crujíamos los dos en el calendario.

....La pieza se iluminaba de nosotros.

 

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor.

JULIAN ROJAS

JULIAN ROJAS

Escritor y articulista, colaborador del diario El Mercurio de Antofagasta durante los años 1996 al 99, Julián Rojas ( Héctor Cordero Vitaglic ) lo fue también de numerosas actividades literarias y culturales, como la locución y animación de tres de las versiones de La Feria del Libro de Antofagasta, participación activa en programas radiales ( "Sembrando Surcos", Radio La Portada ) y del evento "Viva la Cultura, la Cultura Viva", recién vuelto el país a la democracia, en el gobierno de don Patricio Aylwin.

El 16 de mayo de 1964, siendo estudiante del Liceo de Hombres N°1, bajo la dirección del poeta, escritor y estudioso del idioma kunza, don Mario Bahamonde Silva, forma junto a Osvaldo Ventura de la Fuente y María Rosario Sepúlveda, el primer grupo literario de jóvenes talentos: Germinal, que coexistió durante más de dos décadas con "Arúspice", de la Universidad de Concepción ( grupo que también integraría más tarde, al estudiar Licenciatura en Español allí, 1965-67 ) y "Trilce", de la Universidad Austral de Valdivia ( Omar Lara y otros).

Colaboró Germinal con los grupos Xilote ( México ) y Azor ( España ). Justamente, se encontraba Germinal preparando el primer encuentro de escritores chileno-mejicanos con dicha agrupación azteca, cuando devino el Golpe Militar de 1973.

Estudiando en la Universidad de Concepción, compartió aulas ( y colaboraciones en Arúspice, como ya hemos dicho ) con los poetas Gonzalo Millán, Silverio Muñoz, Jaime Quezada y José Luis Montero, entre otros. Los dos primeros, lamentablemente fallecidos hace poco, y que dejaron un gran testimonio de su arte. Los hitos literarios eran Gonzalo Rojas ( maestro catedrático de la carrera ) y el poeta lárico, Jorge Teillier. Ese año de 1965, arriva a la Universidad penquista el gran poeta afro-cubano Nicolás Guillén. También ese año se forma en los pasillos universitarios el Movimiento de Izquierda Revolucionario ( Mir ) y sucede el incidente fronterizo en Alto Palena, por una invasión territorial de Chile por una patrulla de gendarmes argentinos, lo que provoca la muerte de Hernán Correa Merino, oficial de Carabineros.

Germinal se consolida con sus ediciones en Santiago de Chile, bajo la conducción de Osvaldo Ventura y Alicia Vásquez. Otros que intregaron el grupo: Guillermo Ross-Murray, Fernando Zagal, Alexis Durán, Medeliz Aguirre, Ariel Santibáñez, Hernán Cuellar, Eric Tello, Patricio Malatrassi, Rubén Pinto, Amey Wong, María Canihuante, Gastón Hinojosa, Nancy Plaza, Guillermo Deisler ( también profesor de la Univ de Chile, sede Antofagasta y afamado xilógrafo, ilustrador de Germinal y de otras muchas publicaciones de arte ), Luis Moreno Pozo, y la entonces joven poeta osornina, Erica Martínez Muñoz. Germinal tuvo como primer consejero al profesor de francés, del mismo Liceo de Hombres, Ernesto Vásquez Méndez, y luego al maestro Andrés Sabella, hermano mayor de la poesía nortina.

Tendría unos 38 años de edad, cuando pasa por Antofagasta, invitado por la Univ de Chile, cuyo Depto. de Extensión estaba a cargo de Víctor Bianchi Gundian ( uno de los hombres que sacó a Neruda del país, hacia Argentina, cuando lo perseguía la policía de González Videla ), el gran poeta ruso Eugenio Evtuchenko ( en 1968, aproximadamente ). También fue testigo Julián Rojas, por esos mismos años, de la estadía en Antofagasta de las diezmadas tropas que combatieron junto al "Che" Guevara en la selva boliviana ( y de paso hacia Cuba ). Conoció Rojas al gran maestro del teatro, don Pedro de la Barra, quien renovó el arte de la representación con exigencias profesionales de primer nivel y en cuyo homenaje el antiguo teatro de la Univ de Chile lleva su nombre.

Más poemas de Julián Rojas en el blog del Círculo Literario Melipal: http://circulomelipal.jubiiblog.com.es

Obras publicadas:

"El jardín de las sombras" ( poesía, 1984 )

"Cigarra!" ( poesía, 1987 )

"La hoja retorcida" ( poesía, 1989 )

"Fábula necesaria" ( poesía, 1995 )

Novela inédita:

"Cabellera de Berenice" ( 2000 )

 

 

Autor: Julián Rojas

Derechos Reservados de Autor.

LA MUERTE EN GRANADA

LA MUERTE EN GRANADA

La vida es aquel chorro de arena que se desgrana en Granada, en el Patio de los Leones, en la plenitud serena de La Alhambra.

Pensaba, en Fuentevaqueros, ante el monumento del pueblo a su poeta Federico García Lorca y, sobre todo, afuera de la casa-museo, en la idea española de la muerte, teñida, ciertamente, de fatalidad árabe. Los arcos de medio punto semejan una débil llama de esperanza; porque el agua ( la vida ) está amenazada por el fiero redondel de fauces, que se prolonga en el silencio de las graderías taurinas, entre chasquidos de castañuelas y el taconear agónico y masculino que llora ante la imperturbable muerte, que es hembra.

Ocurre que, en Santiago de Chile, había recibido la noticia de la partida inesperada de dos queridos amigos, demasiado jóvenes, niños aun: Julio Robert y Juanito Avalos. Entonces, le dejo a Manrique la gloria, para interpelar yo a " la huesuda" como un fogonero furioso:

No sólo derribas laureles, princesas de amor, madres piadosas, sandalias que domeñan lobos...Cuando andas ociosa, aburrida de todo esto, hundes en tu ciénaga al humilde, al desconocido defensor de una tarde de fútbol dichosa, al hijo que le falta como una extremidad a su madre, arrancándole los labios a nuestra escasa alegría.

Muerte, te acuso, formalmente, de terrorista, de cobarde; de sembrar el pánico en nuestra novelita íntima. Saltas, como el caballo del ajedrez, desde los leones de la Alhambra; desde aquel oro refinado con sangre al barrio de mi patria lejana.

Como si no te bastara haberte hurtado a Federico, a Pablo, a Violeta, a César. A las avecillas canoras del mundo. ¡Quieres convertirme en tu eterno cronista! ¿Cuándo serás tú el cronopio y yo el cóndor?

 

Artículo publicado en el diario El Mercurio de Antofagasta, 15/10/1997

bajo el nombre de Héctor Cordero Vitaglic.

Derechos Reservados de Autor.

 

 

 

UN BARCO CRUZA LA NOCHE

UN BARCO CRUZA LA NOCHE

¿Nos dejarán los barrotes de estas celdas imaginarias

salir al aire puro que mata con su oxígeno azul,

que emborracha las miradas que damos en el sueño

como veleros bajo el exceso del sol?

 

Porque veo que no hemos avanzado ni una cuarta

por los pasillos nocturnos de nuestros miedos,

y surgen nuevos arrecifes; crujen los maderos,

se sacuden de alba en alba las cuadernas.

Los mástiles bailotean bajo la luna estúpida.

De nuevo el barco ebrio.

 

Y las promesas, en vez de amarrarnos en cubierta

frente al filoso canto de las sirenas, nos desatan,

delirantes, bajo nuestra piel.

Me hacen hablar en lenguas extranjeras. Renegar de Dios.

Cada noche digo cosas que no entiende mi sombra.

Las gaviotas viajan muertas por el aire.

Regurgitan pesadillas mis sueños.

Mi lengua llega a cortar las anclas con que nos atan los gramáticos

a su titánica voluntad de hierro.

 

Ahora se vacian en mis poemas

como en una sentina, luego de un largo viaje,

las apostasías de mi sangre.

Amanezco agotado, como si hubiera ido y vuelto de Sumatra,

rayado de pies a cabeza por los tigres del alba.

Y sólo eres tú, frente a mí, con tus diamantes puros, como siempre.

No hay ni una gota de alcohol. Todo es falso.

Ni un asomo de barco, sino esta pesadez del estar.

Es tu carne rubia. Es mi sangre sola.

Son nuestros cuerpos débiles frente a la marejada de Satanás.

 

Sin embargo, esos gritos en lenguas extrañas.

Esos ruidos de fierros y de aldabas.

Y, después, la calma, el silencio del sol,

la cuadrícula del cielo, monócula,

mientras

cruzan pájaros invisibles y muertos en mi despecho.

 

Autor: Julián Rojas.

Derechos Reservados de Autor.

 

Vuelve la primavera

Vuelve la primavera

A veces

es la manzana la que nos muerde la boca,

cuando ya creíamos que el amanecer partía

sin nosotros y con todo el barco a bordo.

 

Los dedos se comprometen de nuevo con la mano,

volviendo a acariciar.

Y el viejo molino,

no porque haya acarreado tanta agua del río,

deja de recordar cada onda dulce, acuartelada

en los ojos de su misión.

 

Hay una historia que se guarda en los mugidos

de los animales que pacen su inquietud analfabeta,

y entre los brazos, ingobernables por el viento,

de los más antiguos robles. Es lo que hay que descubrir.

 

Vuelven tantos con la primavera:

Whitman, Neruda, Vallejo, Huidobro, arrastrando sus cantos.

El jueves los vi juntos en la Plazuela,

conversando de lo mismo. Fue inevitable.

Al verte a ti, se reordenaron los cielos.

Y al juntar nuestras dos mitades, nos sonrieron, nos saludaron.

 

La lechuza sacudió su tristeza nocturna en el árbol desmadejado.

Y la manzana, dulcísima, nos mordió la boca de nuevo.

 

Tú no los viste: tenías los ojos clavados en mí.

Pero, yo sí. Y hasta la placita se sacudió de sus clavos.

 

Autor: Julián Rojas.

23-09-07.

Derechos Reservados de Autor.

SE CORTO LA CUERDA!

SE CORTO LA CUERDA!

Se cortó la cuerda, mi amor.

Tiramos tanto de ella, que ya se cortó.

Ahora es de noche,

tengo frío y estoy solo.

 

Fueron cinco largos años,

bondadosos de viernes, egoístas de sábados.

 

Y no puedo apagar la máquina,

la maquinita, la maquinaria que arde dentro de mí;

y dormir...largo, tendido por fin,

y sin horizonte.  

Autor: Julián Rojas

Fecha: 17.09.07

Derechos Reservados de Autor.

ANSWERS

ANSWERS

¿Cuál pesa más?

¿Tu silencio o mi silencio?

¿O el silencio circular de las hojas del parque

que ya no se doblan bajo nuestro paso impar?

¿O pesan más los minuteros ciegos

que pasan de largo

cuando miro y remiro tu ausencia en el reloj?

 

¿Pesa más el espejo de ahora,

sin tu imagen, y con mi imagen muerta,

que el mismo cristal que te vio marchar?

 

Y las preguntas se enroscan

como rosas resecas

en las manos ya deshechas de la tarde.

Nadie tiene para ellas una respuesta.

Ni el silencio absurdo de los dos.

Ni Dios.

 

Autor: Julián Rojas

Derecho reservado de autor.

La Casa de Nevares-Astorga-La Maragatería y los orígenes de la familia Cordero en España

La Casa de Nevares-Astorga-La Maragatería y los orígenes de la familia Cordero en España

Maragatería es una comarca situada al O.de la ciudad de León y a los pies del Monte Teleno, en la antigua ruta llamada "Camino de Santiago", que recorrían ( y lo siguen haciendo ) los peregrinos devotos del apóstol Santiago, hacia Santiago de Compostela, en Galicia. Su capital es la bimilenaria ciudad de Astorga ( Asturica Augusta) , donde el Imperio Romano estableció una plaza fuerte. Estuvimos ( el plural es por los fantasmas familiares que me acompañaron en mi emocionado reencuentro con las raíces ) recorriendo la ciudad y la comarca en septiembre de 1997, exactamente hace diez años. Me faltaban ojos para mirarlo todo y dedos para tomar nota de tantos y tantos detalles. Hicimos, por ejemplo, a pie, el recorrido ( unos cinco kms o algo más) entre Astorga y el poblado de Val de San Lorenzo ( donde las 3/4 partes de la gente, y de los difuntos lleva mi apellido ). También visitamos Castrillo de los Polvazares, con sus adoquinadas calles silentes, y Santiagomillas, con la casa del Maragato Cordero ( Santiago Alonso Cordero ), un rico estanciero y comerciante que sirvió fielmente a la Corona y fue diputado de las Cortes, habiendo sido también guerrillero en la Guerra de la Independencia. Fue un hombre muy progresista y defensor a ultranza de la "Libertad de Imprenta".

Los maragatos ( tal vez, del latín "mercator", mercader) se dedicaban a la arriería ( el transporte de alimentos y vituallas en recuas de mulas ) y también a la explotación minera ( hierro, cobre , plata y oro ). Y fueron los transportistas de los metales preciosos llegados del Mundo Nuevo, hacia los centros de consumo de España; considerados en buena estima por su profesionalismo y honradez a toda prueba. Los maragatos tenían su propia vestimenta, costumbres, bailes, comidas típicas, artesanía, etc. Practicaban la "endogamia", es decir los matrimonios entre miembros de su propia comunidad, para así fortalecer las alianzas financieras y familiares.

Mis más remotos antepasados se trasladaron a Asturias, estableciéndose en el poblado de Nevares, donde se aliaron ( tal vez en matrimonio o sólo en alianza comercial ) con los Estrada, y llegaron a ser dueños de un coto de caza que perteneció a la Iglesia Católica. Así se constituyó la Casa de Nevares, de los señores Estrada y Cordero, también conocida como Coto de Las Arriondas, en la Edad Moderna. La Torre-Palacio de Nevares, en buen estado de conservación, posee agregados arquitectónicos posteriores a su fundación.

A mediados del s XVIII, tres integrantes de mi familia emigran a América. Dos ellos se radican en Cuenca ( Ecuador ) y el tercero, presumiblemente, Juan ( y casado con doña María Valdivia o Baldivia ) llega a Chile y echa raíces en la ciudad de La Serena. Ellos son los padres de mi tatarabuelo Juan de Dios Cordero Valdivia, casado con doña Germana Barrios Barraza ( matrimonio celebrado el 31 de julio de 1835 ).

Posteriormente, en Taltal, tres nietos de Juan de Dios: Germán, Martín Alfredo y Roberto Cordero Watters, fueron socios navieros del suegro de don Andrónico Luksic Abaroa, con naves de cabotaje, y constituyeron una verdadera pléyade de voluntariosos y esforzados mineros en el Norte Grande.